El complot de Ino y Hojin [Segunda sesión]
Encontré mi habitación húmeda y fría. Apenas pude pegar ojo en toda la noche, y mucho menos meditar, aunque buena falta me hacía. A Seiya le fue aún peor, cogió unas fuertes fiebres que le tuvieron postrado en cama tres días. Me debatía entre descansar o proseguir la investigación sin compañía, cuando, para mi sorpresa, apareció un joven samurái Dragón preguntando por los nuevos magistrados. Se presentó como Mirumoto Hiromatsu, un bushi rango 1 de la escuela Mirumoto. Parecía un guerrero ágil y rápido, aunque de modales algo toscos. Al igual que Seiya y yo mismo, era un magistrado temporal enviado por Hojin.